Cuarenta y ocho horas después de la doble derrota del Gobierno que renovó las expectativas de la oposición para las elecciones presidenciales, Ricardo López Murphy se reunió el martes en el arzobispado con el cardenal Jorge Bergoglio, considerado por la Casa Rosada casi como otro adversario para octubre.
López Murphy ¿anotado en la carrera por la Presidencia? había solicitado el encuentro para hablar con Bergoglio de la situación política. Y aprovechó la oportunidad para brindarle detalles de los tres puntos que pretende consensuar con el resto de los candidatos presidenciales de la oposición. Estos son: un compromiso de no agresión durante la campaña, un acuerdo para sumar fuerzas en caso de lograr forzar un ballottage con el oficialismo y un pacto de gobernabilidad si alguno de los candidatos opositores resultara electo presidente.
La reunión había sido gestionada por el diputado de Recrear Esteban Bullrich, antes de la segunda vuelta en la Ciudad que ganó Mauricio Macri, socio de López Murphy en PRO y de quien el ex ministro espera con ansiedad un gesto de respaldo a su candidatura presidencial. Bullrich participó sólo de la primera parte del encuentro y se retiró para dejar a López Murphy a solas con Bergoglio. Según pudo saber Clarín, Bergoglio escuchó con atención y se mostró a favor del diálogo entre la oposición.
López Murphy y Bullrich ¿dos fervientes católicos? se llevaron de regalo el libro que escribió Bergoglio: "La Nación por construir. Utopía, pensamiento y compromiso".
A diferencia de otros integrantes de la oposición, López Murphy no tiene una relación demasiado fluida con Bergoglio. Los dirigentes que tienen línea directa con el cardenal son Elisa Carrió, Jorge Telerman y Gabriela Michetti.
Fuente: Clarín